
Casa Manantial. Loja
Vivienda entre medianeras con patio elevado y luz cenital.
Situación:
Loja, Granada (frente a Manantial del Frontil)
Superficie:
Construida 226 m²
Año:
2021
Promotor:
Privado
Programa: Vivienda unifamiliar entre medianeras (obra nueva).
Casa Manantial nace entre dos paisajes. Delante, el Frontil: agua, reflejos y una vista inmediata que define la vivienda. Detrás, el monte Hacho, con el olivar como antesala. Aunque la casa se abre con naturalidad al manantial —hay estancias que viven de esa mirada—, la condición de vivienda entre medianeras dejaba la crujía posterior sin fachada: sin huecos, sin ventilación y con poca luz.
La operación clave es un patio en planta primera: un exterior elevado que actúa como segunda fachada, permite abrir la vivienda hacia el Hacho y lleva luz y aire al interior. La escalera cose ambas cotas y organiza el recorrido, convirtiendo la sección en una herramienta doméstica. Una arquitectura contenida por fuera y singular por dentro: mejor casa gracias a decisiones precisas.












1. Dos frentes, una vivienda completa
La parcela regala una condición poco habitual: un frente directo hacia el Frontil y un fondo hacia el Hacho. La casa aprovecha la vista al manantial donde corresponde, pero el proyecto se concentra en lo más difícil: evitar que la parte trasera quede como una franja ciega y secundaria, algo típico en viviendas entre medianeras.
2. Patio elevado: la operación que transforma
La decisión principal es un patio en planta primera. No se plantea como “terraza añadida”, sino como una segunda fachada interior: un vacío exterior que permite abrir la vivienda hacia el fondo (Hacho/olivar), introducir ventilación y llevar luz al corazón de la casa. Con una sola operación, la vivienda gana profundidad habitable: detrás deja de ser “espalda” para convertirse en estancia.
3. Luz y sección
La casa se entiende en sección. La luz no entra solo por fachada: cae, rebota y se reparte a través de vacíos, alturas y aperturas medidas. En una tipología entre medianeras, esto no es estética; es confort. La arquitectura trabaja para que la claridad llegue donde normalmente no llega y para que cada espacio tenga aire y proporción.
4. La escalera como pieza
La escalera no es un elemento residual: organiza. Su posición y su trazado conectan plantas y construyen un recorrido claro, ligado a la luz. Subir y bajar deja de ser un trámite y pasa a ser parte de la experiencia espacial, dando carácter al interior sin necesidad de excesos.
5. Imagen exterior: sobriedad con intención
La volumetría se reduce a lo esencial: lienzos blancos, huecos serenos y cubierta de teja. Un lenguaje contenido que se integra en el tejido, donde lo singular no está en el gesto formal sino en cómo la casa funciona: luz, ventilación, recorrido y relación con el paisaje.
Casa Manantial demuestra que una vivienda puede ser mucho mejor sin ser más complicada: construir un segundo frente, trabajar la sección y convertir patio y escalera en herramientas para vivir. Una casa que mira al agua y, además, respira hacia el monte.



¿Tienes una vivienda entre medianeras o una parcela compleja?. Cuéntanos tu caso y lo estudiamos.
