Casa Darwin. Loja

Vivienda unifamiliar con doble altura y apertura al jardín.

Situación:
Loja, Granada (Urbanización Las Peñas)

Superficie:
Construida 350 m²

Año:
2026 – En ejecución

Promotor:
Privado

Programa: Vivienda unifamiliar aislada (obra nueva).


Casa Darwin organiza la vivienda entre la calle y el jardín. Hacia el acceso, los huecos se miden y el volumen superior avanza para proteger la entrada. Al fondo, el salón se abre al exterior y la terraza de planta primera cubre el porche. La forma de la casa recoge la llegada y acompaña la salida al jardín.

La doble altura permite trabajar con una edificabilidad contenida y ganar amplitud en sección. Su encaje en el cómputo de superficie hace posible ampliar el volumen del salón sin agotar esa capacidad en una segunda planta completa. Las ventanas altas introducen luz y el vacío relaciona los dos niveles de la vivienda.

La distribución también contempla el paso del tiempo. El dormitorio de invitados, con baño y vestidor en planta baja, permitirá hacer vida completa en ese nivel si las necesidades familiares cambian. Cocina, salón y jardín quedan así vinculados a una misma cota, con la posibilidad de reducir el uso cotidiano de la planta superior.

En el sótano, un patio inglés de grandes dimensiones abre las estancias al exterior y lleva luz natural al interior. Esa apertura permite disponer de un amplio salón de juegos y celebraciones con una relación directa con el cielo y la luz. La casa gana un espacio de encuentro bajo la planta principal, conectado por la escalera al resto de la vivienda.

1. De la calle al jardín
La vivienda establece dos relaciones distintas con la parcela. Hacia la calle, el acceso queda recogido bajo el volumen superior y los huecos mantienen una apertura medida. Hacia el jardín, el salón se prolonga a través del porche y la terraza exterior. La planta organiza ese recorrido entre la llegada a casa y la vida al aire libre.

2. El volumen construye la sombra
Los cuerpos de la planta superior avanzan y retroceden sobre la planta baja. El vuelo protege la entrada y la terraza cubre el porche junto al salón. Estos espacios intermedios dan profundidad a las fachadas y permiten pasar del interior al exterior bajo una zona de sombra. La forma de la casa responde también a cómo se habitan sus bordes.

3. Doble altura: luz a distintas cotas
Con una edificabilidad máxima contenida, la vivienda busca amplitud en sección. La doble altura aprovecha el modo en que computa ese vacío para dar mayor volumen al salón dentro de la superficie edificable disponible. Las ventanas altas introducen luz a distintas cotas y el vacío relaciona las dos plantas. Normativa, proporción y luz participan de una misma decisión.

4. Una casa que contempla el paso del tiempo
El dormitorio de planta baja se destina hoy a invitados. Su relación con el baño y el vestidor permite que, en el futuro, los propietarios puedan hacer vida completa en ese nivel. Cuando los hijos vivan fuera o cambien las necesidades, cocina, salón, dormitorio y jardín podrán concentrar el uso cotidiano de la casa. Esa posibilidad queda incorporada desde la distribución inicial.

5. Un patio para habitar el sótano
El patio inglés rebaja el exterior hasta la cota del sótano y abre un frente de luz junto a las estancias. Su dimensión permite que el salón de juegos y celebraciones tenga una presencia amplia de luz natural y una relación directa con el exterior. El nivel inferior se convierte así en otro lugar de encuentro de la vivienda, con espacio para reunir a familia y amigos.


Casa Darwin trabaja con la sección y el paso del tiempo: gana amplitud mediante la doble altura, lleva luz al nivel inferior y permite adaptar la vida cotidiana a una sola planta.

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